No es cierto que el efecto de Coriolis haga girar el agua en diferente sentido en los retretes del Hemisferio Norte y el Sur ¿Habéis oído a alguien decir que el efecto de Coriolis hace girar el agua en un sentido u otro? Se dice que en el sentido de las agujas del reloj en el Hemisferio Sur y en el sentido contrario en el hemisferio norte. Trataré de explicar por qué esta afirmación es falsa.

Veamos en qué consiste el efecto de Coriolis. Si nos situamos a unos metros del Polo Norte estaremos rotando alrededor del eje terrestre a una velocidad pequeña, que sería nula sobre el mismo Polo. En cambio, en el Ecuador viajaríamos unos 40.000 kms en 24 horas, esto es a una velocidad aproximada de 1.700 km/h alrededor del mismo.

Así pues, si lanzamos un proyectil desde el Ecuador hacia el Polo N, éste tendería a mantener sus 1.700 km/h iniciales en dirección Este (la de la rotación terrestre) más la velocidad que le hubiéramos imprimido hacia el Norte. Según avanzara hacia latitudes más septentrionales, donde la velocidad lineal de rotación terrestre es menor, el proyectil “adelantaría” a la Tierra, es decir, se iría desplazando hacia el Este. Si hubiéramos lanzado el tiro hacia el Sur, tendería igualmente a desviarse hacia el Este.

Sin embargo, si desde cualquier otra latitud lanzamos un proyectil hacia el Ecuador, éste se desviaría hacia el Oeste, ya que su velocidad lateral inicial sería menor.

Ahora bien, este efecto puede aplicarse a cualquier objeto que se desplace alejándose o acercándose del eje terrestre, como por ejemplo el viento. Si nos situamos en el Hemisferio Norte y miramos hacia el Polo N, el viento que viene hacia nosotros se desviará hacia nuestra izquierda y el que se aleja, hacia nuestra derecha. O sea, girará en sentido contrario al de las agujas del reloj, al contrario que en el Hemisferio Sur. Esto es lo que sucede en la escala de las borrascas y los huracanes.

Si la Tierra no girara, el aire iría en línea recta hacia los centros de baja presión, en lugar de girar a su alrededor.

 

PERO, ¿QUÉ PASA EN LOS LAVABOS?

Simplemente son demasiado pequeños como para que la distancia que recorre el agua hacia el sumidero pueda tenerse en cuanta en el efecto Coriolis. La forma del lavabo, la manera en que fue llenado por el grifo o el movimiento producido al lavarnos las manos, todo ello es enormemente más influyente que el efecto Coriolis.

En algunos paises por donde pasa el Ecuador, como por ejemplo Kenya, no es difícil encontrar alguna persona que pretende demostrarnos, a cambio de una propina, el movimiento de la Tierra mediante un barreño -a veces cuadrangular-, una línea que representa el Ecuador dibujada en el suelo y la fe ciega de los espectadores. La aceleración de Coriolis que sufre un objeto moviéndose junto al Ecuador es despreciable.

Sería posible detectar la rotación de la Tierra en un sumidero, pero, para conseguirlo, necesitaríamos un barreño perfectamente circular de 1 ó 2 metros de diámetro, con un tapón muy pequeño que pudiera sacarse desde abajo o sin provocar una corriente de giro, y el agua debería haber reposado durante mucho tiempo.

 

EN OTRAS PALABRAS

Para saber si la aceleración de Coriolis influirá en el agua de un sumidero, de manera que podamos apreciarlo, hay que tener en cuenta dos conceptos: los números de ROSSBY y de REYNOLDS.

El número de ROSSBY se define como:

ROSSBY = V ÷ 2 · S · W

donde:
V es la velocidad del fluido
S la escala longitudinal del remolino que se produce en el sumidero (digamos 10 centímetros)
W la velocidad rotacional de la Tierra, es decir, la rotación por día o bien 7’3 x 10 elevado a -5 radianes por segundo (1).

Para que las aceleraciones de Coriolis sean significativas, el número de ROSSBY ha de ser pequeño. Un valor de 0’1 sería válido.