El copiloto del avión Binter que se estrelló en Málaga el pasado 28 de agosto, Luis Checa, no recuerda nada del accidente, según ha señalado su abogado. Checa, que declaró ante el juez, sufre pérdida de memoria. Aún así, niega la tesis del fallo humano y la posibilidad de que fueran los pilotos los que apagaran el segundo motor.

El copiloto compareció en calidad de testigo en el Juzgado de Instrucción número cuatro de la capital malagueña. Según su abogado, su cliente ha manifestado al juez que no recuerda nada de lo sucedido, tan sólo que se paró un motor y que fue atendido por el servicio de emergencia cuando la nave ya se había estrellado en las cercanías del aeropuerto malagueño Pablo Ruiz Picasso.

La acusación popular por su parte manifestó que todos los indicios apuntan a un error humano. Manuel Temboury, letrado de algunos pasajeros del avión siniestrado, manifestó después del juicio que probablemente las personas que pilotaban la nave se equivocaron y pararon el motor que no estaba averiado, lo que provocó el accidente.

El abogado señaló que se debe aclarar qué botones accionaron los pilotos para que se pararan los motores del turbohélice, ya que no hubo fuego en ninguno de los dos.
El informe preliminar de la comisión de investigación del siniestro indica que saltó el indicador del fuego en el motor izquierdo, aunque realmente no lo había, porque estaba roto.

También se apunta en el informe que el accidente mortal del avión pudo producirse por un fallo humano y no una averia de los motores, como se barajó en un principio.
El letrado de la acusación particular solicitó la comparecencia del copiloto del avión como testigo al entender que su declaración es fundamental para aclarar el accidente y saber lo que realmente ocurrió. El abogado ha pedido también que declaren la azafata de la nave y algunos pasajeros.

Otro de los abogados que representa a varios perjudicados, Blas Jesús Imbroda, dijo a Efe que de la declaración del copiloto «es difícil determinar que pudiera deberse a un error humano, si bien es cierto que falló uno de los dispositivos del avión, lo que provocó la reacción de los pilotos».

En el accidente del avión CN-235 que se estrelló el pasado 28 de agosto cuando cubría la linea Melilla-Málaga fallecieron cuatro personas, entre ellas el piloto del avión, y otras 26 resultaron heridas.