Ofrecerá dos versiones ampliadas del 747 para ganar cuota de mercado a Airbus. Boeing apuesta por dos nuevas versiones del clásico ‘747’ para competir en el mercado de alta capacidad de pasajeros, en el que entrará Airbus con el superjumbo ‘A380’.

El fabricante aeronáutico norteamericano Boeing diseña su estrategia para competir con Airbus, su rival europeo, durante las próximas décadas. Ambas compañías apuestan por dos conceptos diferentes para cubrir la demanda de aviones. Boeing cree que el futuro de la aviación comercial se basa en los vuelos destino a destino sin ningún tipo de escala.

La visión europea, la de Airbus, pasa por mantener varios hubs –aeropuertos con gran movimiento de pasajeros– para, a partir de ahí, distribuir los vuelos a los diferentes destinos. “Será el mercado el que al final decida quién tiene la razón”, señala Philip de Saint Aubin, director de ventas de Boeing en España.

Ante estos dos escenarios, los dos gigantes de la aeronáutica también se plantean dos clases de productos. Mientras que Airbus lanzará el nuevo superjumbo A380, con capacidad para transportar seiscientos pasajeros, Boeing responde al lanzamiento del nuevo superjumbo del fabricante europeo de dos maneras: por un lado apuesta por el Sonic Cruiser, un avión que rozará la velocidad del sonido, y, por otra parte, ofrece dos versiones ampliadas del 747 para ganar cuota de mercado a Airbus.

Jeff Peace, vicepresidente y director general del programa 747 de la división de aviación comercial de Boeing, explicó ayer que en las nuevas versiones 747-400 ER y 747-400XQLR (Quiet Longer Ranger), la compañía “ha realizado las mejoras que le han demandado los clientes”.

Además, es una manera de restar posibles compradores al A380, el cual, aunque ya tiene comprometidos varios pedidos, no volará hasta 2006. La primera de las dos versiones de Boeing, el 747-400 ER, realizará su primer vuelo en julio y la primera entrega está prevista para septiembre.

En el caso del 747-400XQLR, la compañía pretende que entre en servicio para marzo de 2004. Dentro de las mejoras de este nuevo aparato destacan las menores emisiones de ruido, tanto en el despegue como en el aterrizaje, el menor consumo de combustible y un menor coste por vuelo. Peace calcula que “existe un mercado para mil aparatos de estas características durante los próximos veinte años”.

Durante los últimos meses, Boeing está negociando con Iberia, que ultima la renovación de su flota de aviones de largo recorrido. Tanto Saint Aubin como Peace consideran que ambos modelos responderían a las expectativas de la aerolínea española, que baraja la posibilidad de comprar nueve o diez aparatos.

La otra alternativa sería adquirir el A380, una decisión que corroboraría la política de unificación de flota en torno a Airbus que durante los últimos años viene desarrollando la compañía.

Boeing defiende sus productos explicando que “no existe competencia entre el 747 y el A380 ya que son dos conceptos diferentes de aviones”, señala Saint Aubin.

La compañía aeronáutica Boeing anunció ayer el nombramiento de Francisco Escartí como vicepresidente de Desarrollo de Negocio para Europa de Boeing Air Traffic Management, la división de Boeing para gestión de tráfico aéreo. Escartí fue director general de Iberia.