Las dos compañías europeas se han aliado para compartir determinadas infraestructuras, reduciendo así gastos. Las compañía aérea española Iberia y la inglesa British Airways tienen previsto solicitar ante las autoridades antimonopolio de la UE autorización para estrechar sus relaciones en determinados mercados en los que dicha unión podría provocar una posición de dominio. Esta circunstancia podría darse en las rutas entre los principales aeropuertos españoles y del Reino Unido, especialmente entre Madrid y Londres. Ambas compañías tienen previstos planes para fusionar alguna de sus organizaciones internacionales en aquellas rutas donde la colaboración sea más necesaria.
Mientras que desde Bruselas se da el visto bueno a la petición, Iberia y British estudian comenzar a volar con códigos compartidos, es decir, una de las dos compañías pone el avión aunque son ambas las que venden los billetes con sus propios códigos. Este sistema se implantaría para los vuelos entre Madrid y Londres así como en algunas rutas latinoamericanas.