La Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) ha mostrado su aprobación a la decisión del gobierno estadounidense de no permitir que los pilotos lleven armas de fuego en las cabinas. La Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) ha aplaudido la decisión adoptada por el subsecretario de Transporte de Estados Unidos, John Magaw, de no autorizar armas de fuego en las cabinas de los aviones comerciales.

El director general de IATA, Pierre J. Jenniot, hacía referencia a las declaraciones realizadas por Magaw ante el Senado de los Estados Unidos el pasado martes, día 21, y en las que éste explicó que no se autorizará a los pilotos de las aerolíneas estadounidenses a portar armas a bordo, aunque sí que podrán viajar en los aviones agentes de la seguridad especializados en técnicas militares, los denominados air marshalls.

El Congreso de los Estados Unidos aprobó una resolución el año pasado permitiendo portar armas cortas a los pilotos, pero a discreción de la Administración y de las líneas aéreas. Sin embargo, el plan de armar a los pilotos nunca fue sancionado.

Bush prefiere ahora reforzar la seguridad mediante la mejora de los controles de seguridad y la dotación de comisarios armados a bordo en los vuelos comerciales. Con la seguridad de sus pasajeros como argumento, los pilotos consideran que sólo una fuerza letal puede contener una amenaza mortal.