El nuevo cuerpo de agentes federales creado tras los acontecimientos del 11-S se encargará de velar por la seguridad en los aeropuertos estadounidenses. El gobierno de EE.UU ha dado el visto bueno a que el nuevo cuerpo de agentes federales que se encargarán de la seguridad inicie su labor en 30 aeropuertos comerciales. De entre ellos destacan algunos de los principales aeropuertos internacionales, tales como Hartsfield-Atlanta, Logan-Boston, Chicago-Midway, Chicago-O´Hare, Nueva York-Newark, Nueva York-JFK, Nueva York-La Guardia o el aeropuerto de Philadephia.

El encargado de anunciar la noticia ha sido el secretario de la Administración para la Seguridad para el Transporte (TSA), John W. Magay. Estos 30 aeropuertos, según Magay, serán sólo el inicio ya que, antes del 19 de noviembre de 2002, 429 aeropuertos comerciales estadounidenses contarán con unos 50.000 agentes federales.

Pero no es la única medida que la TSA, organismo responsable de la seguridad en la aviación civil en Estados Unidos, tiene previsto establecer. También tienen previsto reforzar las cabinas de los pilotos y conseguir que se revise el cien por cien de los equipajes facturados antes del 31 de diciembre de 2002.