La noche de la tragedia, la línea telefónica de la torre de control sólo funcionaba intermitentemente. La Oficina federal de Investigación de Accidentes Aéreos (BFU) en Branschweig (sur de Alemania) anunció ayer que la línea telefónica de la compañía Skyguide no funcionaba correctamente la noche del lunes, cuando la colisión de dos aviones en la zona que controlaba provocó la muerte de 71 personas.

Estas deficiencias, según la BFU, podrían haber provocado que el controlador que seguía la trayectoria de los dos aviones no recibiera en su pantalla la señal acústica de alarma.

Ese deficiencia en las comunicaciones se suma a los defectos ya detectados en la parte suiza, donde esa noche tampoco funcionaba el sistema de radar que detecta automáticamente posibles colisiones.