Ni Iberia ni Air Europa se encuentran entre las compañías afectadas por la revisión. La Administración Federal de Aviación ha ordenado inspeccionar unos 1.440 aviones de pasajeros Boeing debido a posibles fallos en las bombas de combustible. El problema podría estar localizado en un modelo específico de bombas de carburante que tienen una anomalía en el cableado, y que presenta el riesgo de una explosión en un depósito de combustible.

Aunque no se ha producido ningún incidente por el momento, las autoridades norteamericanas han preferido inspeccionar este tipo de bombas que fueron instaladas en aviones de las series 747, 757 y 737 a comienzos de este año. Las bombas de combustible defectuosas son unas 1.250, pero se ha ordenado revisar más aviones para garantizar que todas son retiradas.

Las compañías aéreas Iberia y Air Europa no tienen aviones Boeing en su flota afectados por un posible fallo en su carburador, según informaron fuentes de ambas aerolíneas.