La catástrofe, que se cobró la vida de 112 personas, fue provocada por una bomba que llevaba un pasajero. Transcurridos cuatro meses desde la tragedia que se cobró la vida de 112 personas en Dalian, China, finalmente la compañía China Northern Airlines ha desvelado que la explosión a bordo que provocó el accidente fue debida a una bomba que transportaba uno de los pasajeros.

El resultado de las investigaciones, publicado en el diario South China Morning Post, revela que el artefacto explosivo, de fabricación casera, no afectó al fuselaje del avión pero produjo un incendio a bordo que acabó afectando al control de la aeronave ya que los pasajeros, atemorizados por la explosión, se concentraron en la zona próxima a la cabina, desestabilizando el avión.

La Administración de Aviación Civil China no ha querido confirmar la noticia, aunque desde un primer momento se inclinaron por la hipótesis del sabotaje, exculpando a la compañía de toda responsabilidad.

Cabe recordar que el avión, que realizaba el trayecto entre Pekín y la turística ciudad de Dalian, se estrelló en la noche del 7 de mayo en costas cercanas a esta última localidad, cuatro minutos después de que el piloto informara a los controladores de que se había declarado un incendio en la cabina. La mayoría de las víctimas del siniestro, en el que no hubo supervivientes, eran chinos.