El plan incluye formar a los pilotos para que sepan reaccionar en caso de ataque. El gobierno estadounidense estudia un proyecto que prevendría posibles ataques contra misiles a vuelos comerciales. El proyecto incluiría medidas como modificar los horarios de despegue de los vuelos, colaborar con otros organismos de seguridad a nivel local para vigilar posibles actividades terroristas y dotar a los aviones de tecnología antimisiles.

Esta medida nace como respuesta al ataque de Al Qaeda perpretado contra un avión israelí en Kenia en noviembre cuando fue atacado por dos misiles que erraron el blanco. Según fuentes gubernamentales estadounidenses funcionarios israelíes atribuyeron del ataque a un grupo conectado con la red al Qaeda.

Por otro lado, la Oficina de Seguridad Interna informó que se está desarrollando un programa de entrenamiento para enseñar a los pilotos comerciales cómo reaccionar en caso de un ataque con misiles. La preparación incluye saber volar con uno de los motores dañados por misiles termodirigidos.