Se controlará todo el equipaje que suba a las bodegas del avión. Aeropuertos Nacionales y Navegación Aérea (AENA) invertirá unos 60 millones de euros en adquirir equipos para que en diciembre de este año todo el equipaje de bodega (las maletas que se facturan cuando se viaja en avión) sea inspeccionado. Ahora no llega al 10% el equipaje facturado que se revisa aleatoriamente. Esta medida, que adelanta en un año las previsiones de AENA, es la primera consecuencia práctica en materia de seguridad del 11-S. Supondrá más personal, pues los equipajes sospechosos se registrarán a mano y no se permitirá que embarque ninguno sin identificar a su dueño.

Otras medidas, como el blindaje de las cabinas de los pilotos para impedir el acceso de intrusos, tardarán más, pues habrá que homologar el sistema y pactar con las compañías aéreas el calendario de aplicación para la flota en servicio.

Los expertos están de acuerdo en que la única forma eficaz de evitar que se repita lo sucedido en EE UU es impedir que los terroristas suban a los aviones. Por eso, la atención se centra en reforzar la seguridad aeroportuaria.

La conferencia ministerial de la Organización Internacional de Aviación Civil (OACI), celebrada el 19 y 20 de febrero en Montreal (Canadá), acordó comenzar en 2003 un programa de auditorías para comprobar la seguridad de los aeropuertos de todo el mundo. La UE también auditará sus 387 aeropuertos, según lo previsto en el reglamento del Parlamento Europeo y la Comisión. España ha incluido este sistema en su Plan Nacional de Seguridad de la Aviación Civil, recién aprobado.

Eurocontrol, organismo pionero en seguridad aérea, ha lanzado una batería de iniciativas que van desde la creación de un punto europeo de información sobre tráfico aéreo al desarrollo de sistemas de comunicación de alta capacidad entre los aviones y el control en tierra; lo que podría permitir, por ejemplo, la transmisión de imágenes de vídeo de lo que pasa en la cabina o, en un futuro, tomar los mandos de un avión por control remoto. El desarrollo de un traspondedor (aparato que transmite los datos necesarios para identificar el vuelo) que no pueda desconectarse es otro campo de trabajo.

La IATA, la asociación internacional de líneas aéreas, ha propuesto aplicar técnicas como el reconocimiento de pasajeros a través del iris para impedir el acceso de potenciales terroristas a los aviones, lo que requiere contar con un potentísimo banco de datos personales.

De su lado, la OACI se ha sentido obligada a advertir de que las medidas de seguridad deben aplicarse sin discriminar a nadie por razón de sexo, raza, religión o nacionalidad.