Las conversaciones que la compañía ha mantenido con diferentes aerolíneas del mundo han ayudado a Boeing en la definición de las características del diseño del nuevo aparato, por ejemplo, la delimitación de la capacidad, que se situará entre los 200 y los 250 asientos y de la autonomía que el Sonic Cruiser prevé alcanzar, entre 7.500 y 10.400 millas por hora.

El diseño con el que actualmente trabaja la compañía contempla la utilización de materiales compuestos en el 60% del espacio del avión, mientras que en el Boeing 777 este porcentaje es del 10%.

Gillette indicó que esta clase de materiales permiten construir prácticamente todo lo que un avión necesita, incluido el fuselaje, la mayor parte de las alas, los estabilizadores y parte del motor. Otras estructuras secundarias como las vigas del suelo se fabricarán con materiales tradicionales. El director del programa Sonic Cruiser matizó que estas planificaciones se pueden modificar, como muchos otros aspectos del nuevo aparato.

«Boeing quiere utilizar en este nuevo avión los mejores materiales de construcción como el aluminio, para lo que ya ha recibido muy buenas ofertas de empresas proveedoras de este material que han presentado buenos precios y una gran calidad», comentó.

Boeing y Aviación Civil estadounidense ya han mantenido varias reuniones para discutir la certificación del Sonic Cruiser, cuyo diseño aerodinámico le permitirá alcanzar una velocidad de crucero de entre Mach 0,95 y 0,98, aunque aún no se ha decidido nada a este respecto.