Un hombre armado con una bomba casera intentó desviar de su ruta un avión que realizaba un vuelo doméstico. Agentes de seguridad iraníes, que viajaban en el aparato, detuvieron ayer al pirata aéreo que intentó desviar un vuelo interno que hacía la ruta de Kerman (en el sur) a Teherán con 138 pasajeros a bordo. Finalmente, el avión pudo aterrizar sin problemas en el aeropuerto de la capital.

El secuestrador, que llevaba encima una bomba artesanal, fue neutralizado antes de que acometiera su intento de desvío, según ha explicado la televisión iraní.

Este tipo de incidente es raro en Irán pues la seguridad de cada avión de línea, tanto interior como internacional, es garantizada por agentes armados.