La caja negra del avión accidentado el 29 de agosto revela que el accidente se produjo por un fallo del copiloto. La causa del accidente del avión de la compañía Binter Mediterráneo que se estrelló el 29 de agosto cuando cubría la línea Melilla-Málaga, causando cuatro muertos y 26 heridos, fue en error humano. La transcipción de la caja negra refleja que el copiloto paró, por error, los dos motores del aparato.

El abogado de seis de los pasajeros querellantes, Manuel Temboury, que ha tenido acceso a la transcripción de las grabaciones, ha explicado hoy que el copiloto, Luis Checa, se equivocó y paró los dos motores cuando se encendió la luz de emergencia de uno de ellos.

El avión CN-235 de la compañía Binter Mediterráneo que cubría la línea Melilla-Málaga cayó sobre la antigua carretera nacional 340 y una zona contigua dos minutos después de que el piloto alertara a la torre de control del aeropuerto malagueño de que tenía un fallo en el motor y pidiese un aterrizaje de emergencia.