La huelga convocada por los sindicatos CC.OO y UGT en el día de ayer causa la cancelación del cincuenta por ciento de los vuelos previstos y que más de 70.000 pasajeros se queden en tierra. La huelga que vivió el país en el día de ayer también afectó al sector aéreo, a pesar de que el colectivo de pilotos decidiera no secundarla. Aunque los servicios mínimos fueron respetados en la totalidad de los aeropuertos nacionales, más de 70.000 personas se quedaron en tierra y, aproximadamente, un cincuenta por ciento de los vuelos previstos no partieron. La situación se vio agravada por la huelga que los controladores aéreos de cinco países europeos habían mantenido el día 19 para protestar contra el proyecto de cielo único.

En Barajas, más de 350 vuelos lograron cumplir los servicios mínimos. En un día normal entran y salen de Madrid unos 1.000 aviones. Mientras que en el aeropuerto del Prat, hasta las siete de la tarde habían operado 164 vuelos de los 272 previstos, lo que supone una cancelación de más de cien vuelos. Los servicios de hostelería de ambos aeropuertos permanecieron cerrados.

Por otro lado, los sindicatos acusaron a Spanair de aprovechar la huelga para hacer competencia desleal a otras compañías ya que doblaron estos mínimos.

El seguimiento de la huelga general en el Aeropuerto de Fuerteventura puede calificarse de absoluto. La programación de vuelos para el día de ayer se redujo a 11 vuelos de los más de 100 que se programan por termino medio en este aeropuerto canario.