La seguridad a bordo del avión comprende la introducción de armas letales en los aviones. Los aviones de las aerolíneas estadounidenses o de cualquier nacionalidad que vuelen hacia Estados Unidos deberán contar a partir de mayo de 2003 con puertas reforzadas para separar la cabina de pilotos y la de pasajeros, según las normas de la Administración Federal de Aviación Civil (FAA).
La FAA, cuyas funciones son equivalentes a las de la Aviación Civil en España, ya obligó a todos los aviones estdounidenses a instalar de forma inmediata barras de metal para separar las dos cabinas tras los atentados del 11 de septiembre.
Según el programa de medidas del Gobierno de George Bush, la seguridad a bordo del avión se completaría con la introducción de armas letales o lesivas en los aviones. Aunque no existe ninguna decisión definitiva sobre qué tipo de armas se introducirán, que depende de dos estudios que se presentarán este mes, la Asociación Internacional de Pilotos IFALPA y varios representantes políticos defienden la posibilidad de que se permita a los pilotos ir armados durante el vuelo.
En relación a la seguridad en tierra, el Gobierno de Estados Unidos decidió a finales de 2001 destacar en un plazo de diez meses, 30.000 agentes de un nuevo cuerpo de seguridad aeroportuario, que se suman a las ampliaciones de personal de las Fuerzas de Seguridad Federales y los equipos de inteligencia destacados en los 429 aeropuertos del país. Los 30.000 nuevos agentes están integrados en la Agencia de Seguridad en el Transporte (TSA), que nació con la nueva Ley sobre Seguridad del Transporte y Aviación, autorizada por el presidente de Estados Unidos el pasado 10 de noviembre de 2001.
La función de los nuevos efectivos es velar por la seguridad en el transporte aéreo y mantenerlo a salvo de ´amenazas terroristas, sabotajes y otros actos violentos´, mediante el reforzamiento de los controles a los pasajeros y sus equipajes en todos los aeropuertos con vuelos comerciales.
Por otro lado, el Departamento de Transportes (DOT) de Estados Unidos puso en marcha un nuevo sistema de control de pasajeros y de credenciales para tripulaciones y empleados de aeropuertos, que estará implantado a finales de 2002.
Respecto a los pasajeros deben someterse a una rigurosa inspección, que obliga, incluso, a la inspección aleatoria del calzado. Esta medida se introdujo en la ampliación de la Directiva de Seguridad implantada tras el 11 de septiembre, tras un intento de atentado con explosivos camuflados en el calzado.
Además, los pasajeros y sus equipajes de mano deben ser sometidos a la inspección física obligatoria y se plantea la introducción de nuevos equipos de detección de terroristas por el iris, máquinas que ya se utilizan en el aeropuerto Amsterdam-Schipol.
Otros procedimientos especificados por la FAA es la inspección del cien por cien del equipaje facturado con los equipos que ellos mismos certifican. En este sentido, el Gobierno de Estados Unidos alertó a través de Interpol a todos los Cuerpos de Seguridad de los países miembros, entre ellos España, del posible uso de ordenadores portátiles o de aparatos de radio como artefactos.
Las medidas incluyen la necesidad de que se requisen todos los objetos punzantes o susceptibles de ser utilizados como armas. Asimismo, se obligó a los aeropuertos a que retiraran de las zonas restringidas objetos metálicos, como cubiertos de las cafeterías o tijeras o limas de las tiendas ´duty free´.