Los pilotos que quieran portar un arma deberán pasar por un programa intensivo de capacitación del Gobierno Federal. A pesar de las reticencias de la Casa Blanca, el Senado estadounidense aprobó con una amplía mayoría el pasado jueves un proyecto de ley que permitirá a 85.000 pilotos comerciales llevar una pistola a bordo.

De todos modos, la medida no es de aplicación inmediata, ya que lo que el Senado ha votado es una enmienda a la ley que crea el nuevo Departamento de Seguridad Nacional y que todavía tiene que ser debatida en el Congreso.

Los pilotos que quieran portar un arma deberán pasar por un programa intensivo de capacitación del Gobierno Federal. La autorización sólo concierne a los pilotos de las compañías aéreas de EE UU.