Desde Bruselas se estima que el mercado de seguros ha vuelto a la normalidad tras el descalabro del 11-S. En una comunicación aprobada antes de ayer por el pleno de la Comisión Europea, se recomienda a los quince miembros de la Unión que dejen de asegurar a sus aerolíneas en caso de ataque terrorista pues estiman que el mercado de seguros ha vuelto a la normalidad.
El contenido de esta comunicación servirá de base para el debate que tendrá lugar en Luxemburgo el 3 de octubre con la participación de los ministros de Transporte de los países miembros.

A pesar de la recomendación, Bruselas admite que la situación política sigue siendo inestable y que esta decisión podría poner en desventaja a las compañías europeas frente a las americanas y japonesas que sí seguirán recibiendo ayudas por parte de sus estados. Por ese motivo, la Unión Europea propone la creación de un fondo internacional que asegure a las compañías aéreas en caso de guerra o atentado terrorista. En este fondo podrían participar todas las compañías que quisieran y ofrecería una cobertura más barata.

El pleno de comisarios también aprobó ayer una propuesta de reglamento para fijar los requisitos mínimos que deberán respetar los aviones que operen o sobrevuelen el espacio aéreo de la UE, en materia de seguros por daños a personas, mercancías, o terceros.