En el ataque han muerto los nueve soldados que viajaban en el aparato. Los nueve soldados rusos que viajaban en un helicóptero MI-8 del ejército resultaron muertos ayer por la tarde al ser derribado su aparato en un ataque de la guerrilla chechena. El ataque tuvo lugar en las inmediaciones de Gozni, la capital chechena, y se produjo cuando los rebeldes realizaron un disparo con un lanzamisiles portátil desde un edificio en ruinas.

Los rebeldes han derribado varios helicópteros rusos en los últimos meses, incluido uno cargado de tropas el pasado agosto. Ciento diecinueve personas perecieron en aquella ocasión. El martes pasado fue derribado otro helicóptero.