La bomba, oculta en un libro, fue desactivada por la policía italiana. La Policía italiana ha desactivado hoy una bomba que fue enviada por un grupo aún desconocido a la sede romana de la compañía Iberia. El paquete, de características similares al que llegó el jueves a la redacción del diario EL Pais de Barcelona, contenía un libro que escondía el explosivo. Al parecer, un miembro de seguridad de Iberia detectó algo extraño en el paquete, que venía con el remite de la propia sede de la compañía en Milán, y llamó a la policía.

Esta no era la primera vez que la sede de Iberia en Roma sufría un atentado de estas características ya que en 1991 fue colocado un artefacto que causó daños a la estructura del edificio. Este y otros atentados que en aquellas fechas sufrieron intereses españoles en la capital italiana fueron reivindicados por la banda terrorista ETA.