La Fiscalía deberá determinar ahora si acusar a los pilotos de delito o de infracción. El resultado de los análisis forenses efectuados a la orina de los dos pilotos que pilotaban el avión que sufrió un accidente en Málaga el pasado día 17 han determinado que la cantidad de cocaína y alcohol consumida es irrelevante. Y aunque sí demuestran que hubo consumo, éste no pudo influir en el accidente ya que tal porcentaje no afecta a los niveles cognitivos. De totos modos, el juez que instruye el caso ha solicitado un análisis del pelo porque la cocaína permanece en la queratina. De este modo podrían determinar si los pilotos consumen estas sustancias con asiduidad.

En sus declaraciones los pilotos aseguraron que falló el freno de una de las ruedas del tren de aterrizaje del Fokker 50, por lo que intentaron evitar la desestabilización del aparato para evitar el choque del ala contra el suelo y el estallido del aparato, que iba cargado con 2.500 litros de queroseno. De las investigaciones practicadas hasta el momento se deduce también que la actuación de los pilotos fue muy diligente.

La Fiscalía ha recibido todos los informes sobre el accidente y deberá determinar ahora si considera que los pilotos cometieron un delito o tan sólo una infracción a la Ley de Navegación Aérea, mientras que las causas del siniestro serán establecidas por la Comisión de Investigación, dependiente del Ministerio de Fomento