La Asamblea Nacional francesa ha dado el visto bueno a la operación. La Asamblea Nacional francesa ha dado el visto bueno a un texto legislativo que contempla la privatización del alrededor del 35 por ciento de la compañía de bandera francesa. La propuesta fue aprobado por 343 votos a favor y 152 en contra, y ahora será remitido en segunda lectura al Senado, que ya lo aprobó en una primera el pasado 12 de febrero.

Según este proyecto, el Gobierno francés reducirá su participación en la aerolínea desde el 54,4 por ciento actual hasta algo menos del 20 por ciento. En la actualida, el capital restante está repartido entre el personal de la compañía (12,7 por ciento que podrá llegar hasta el 15 por ciento con la privatización) y otros accionistas privados (32,9 por ciento). Esta ley prevee que en caso de intento de compra por un accionista extranjero, la empresa tenga medios jurídicos para garantizar el mantenimiento de su licencia de explotación y de los derechos de tráfico.