Responsables de la compañía señalan que el objetivo es volver a la normalidad antes de la temporada de verano. La aerolínea British Airways ha decidido afrontar la crisis provocada por la guerra en Irak reduciendo su capacidad en un 4 por ciento durante los meses de abril y mayo y adelantando al mes de septiembre el despido de 13.000 empleados.

Fuentes de la compañía aseguraron que a pesar de la guerra la aerolínea se encuentra en una posición buena y que British continuará revisando su capacidad manteniéndose muy pendiente del movimiento de las rerervas aéreas para las próximas temporadas. No obstante, antes de la temporada estival el objetivo de British Airways sería volver a la normalidad del negocio.