El avión con el que debería haber volado es mucho más incómodo que el del presidente.El ministro de Defensa, Federico Trillo, anuló ayer su viaje a Kabul ya que no podía volar en uno de los Boeing-707 de los que dispone el Estado y que habitualmente usan la familia real y José María Aznar. Dado que Trillo tenía que volar en un Hércules C-130, peor equipado que el Boeing 707, renunció a acompañar al general Luis Alejandre Sintes, Jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME), que vuela hoy hacia Afganistán.