volar concentrado pilotoUna de las cosas que tiene la aviación es que cuando estás pilotando, mentalmente no hay espacio para más. O pones todos tus recursos y tu atención en ello, o lo más probable es que acabes teniendo un despiste que te puede costar caro.

Puedes tener un mal día, otros asuntos en la cabeza, preocupaciones que te rondan… y entonces una voz automática en el avión suena… ”50, 40, 30, 20… RETARD RETARD”

Por eso, en momentos de estrés, de ansiedad, o de preocupaciones, volar te dará esa libertad. Ese momento de desconexión de tus otros asuntos que oxigenará tu mente por un rato permitiéndote concentrarte en pilotar el avión.

Porque… ¿Qué sientes y qué piensas al despegar o aterrizar un avión? Piénsalo…

Todo tu cuerpo y mente está focalizado en eso, en observar mil parámetros. En sentir cualquier movimiento, en escuchar algún ruido extraño… en tu cabeza no hay espacio para otros asuntos.

Alguno dirá que los pilotos trabajamos poco, que pasamos horas y horas sentados, y que eso… no cansa.

Lo cierto es que a las personas y amigos que he tenido la oportunidad de llevar a volar, cambian de opinión muy rápido. Cuando ven los picos de estrés que tenemos, el ritmo al que trabajamos en momentos puntuales, y la alta concentración que mantenemos durante largos periodos de tiempo, empiezan a comprender que este trabajo te machaca mental y físicamente. Por este orden.

Está claro que no picamos piedra en una mina, pero debemos estar al 100% de nuestra atención durante casi todas las fases del vuelo. Especialmente por supuesto, los despegues y aterrizajes.

Por este motivo, al terminar nuestra jornada, más si ha sido dura por mala meteo, o por otros motivos, terminamos completamente exhaustos. Con la mirada perdida y con aspecto de haber sobrevivido a una dura batalla. Y todo esto… sin levantarnos del asiento.

Cabe destacar que mantener toda esta concentración, esta tensión, sólo se puede llevar a cabo si nuestro estado de salud física y mental están en un nivel alto. Aun así, nadie es inmune a tener momentos de colapso, de saturación o de lo que se conoce como visión túnel. Es por este y por otros motivos, por los que en un avión grande siempre vamos dos pilotos cualificados.

La próxima vez que pilotes un avión, fíjate en qué piensas mientras despegas o aterrizas. Verás como tu mente no te permite desviarte ni medio milímetro de la maniobra que estás realizando.

 

Saludos y concentrados vuelos!