nutricion tripulantes de vueloLas características de los trabajos de aviación y nocturnos requieren de unos cuidados nutricionales específicos para nuestra salud.


Hay ciertos tipos de trabajos que por sus características requieren un tipo de nutrición especialmente cuidada. Estos trabajoss son empleos nocturnos y a turnos, que se dan con frecuencia en pilotos y auxiliares. Una vez analizadas las alteraciones que provocan, se pueden ofrecer consejos para un mejor control.

Las profesiones que entran dentro del grupo descrito anteriormente sufren una serie de alteraciones que pueden clasificarse en tres grupos principales:

  • Trastornos de adaptación

  • Trastornos del sueño

  • Trastornos gastrointestinales


Vamos a ampliar brevemente cada uno de ellos.

1. TRASTORNOS DE ADAPTACIÓN

Se relacionan con la fatiga y se manifiestan por astenia física y psíquica, es decir, sensación de abatimiento, errores en el trabajo, trastornos de humor y carácter, y trastornos somáticos, como cefaleas matinales.

2. TRASTORNOS DEL SUEÑO

Este tipo de alteraciones son consecuencia de la interrupción crónica de la fase más importante del sueño, el Sueño Paradójico. Esto les sucede básicamente a empleados nocturnos y a los que se deben levantar a horas muy tempranas.

El grado de alteración dependerá mucho de la edad de quien lo sufre, del tipo de trabajo que realiza, del sistema de turnos al que está sometido (fijos o alternos), etc.

También se dan trastornos del sueño relacionados con la astenia, ya que provocan sueño durante el día pero insomnio durante la noche mientras no están trabajando.

 
3. TRASTORNOS GASTROINTESTINALES

Se dan con frecuencia en trabajadores nocturnos, y los más frecuentes son colitis, ardor de estómago, alteraciones en la digestión, gastritis, digestiones pesadas, flatulencias, úlceras y aumento de peso.

La razón de que ocurra es que durante la noche tanto la digestión como el metabolismo se encuentran desactivados, con un funcionamiento endocrino, tensión arterial y frecuencia cardíaca más lentos.

La hora más crítica para estos efectos se da alrededor de las 3 y las 4 de la madrugada. En esas horas las tareas suponen un esfuerzo extra para el trabajador.

 
RECOMENDACIONES

Ahora que conocemos las alteraciones más frecuentes que se dan en este tipo de trabajos, es posible evaluar sus efectos y plantear una serie de medidas y controles nutricionales que contribuyan a mejorar o paliar los efectos que produce.

La alimentación debe repartirse en 3 comidas, y todas ellas deben contener alimentos de los 4 grupos alimentarios: cereales, frutas-hortalizas, carne y leche.

Conviene aligerar las comidas disminuyendo los niveles de grasa a consumir.

También es conveniente efectuarse reconocimientos médicos previos. Esto es para detectar posibles patologías que puedan agravarse a consecuencia del tipo de trabajo que realizamos. La inadaptación a los nuevos horarios se produce principalmente en los primeros meses. Se recomienda hacer un pequeño seguimiento durante el primer año.

Durante estos trabajos es necesario realizar una pausa lo suficientemente larga como para poder tomar una comida caliente en horas laborables. Por ello la empresa deberá disponer de los medios necesarios para calentar la comida. Igual que ocurre con la gente que trabaja durante el día.

Adaptar el turno de trabajo al ciclo circadiano, con cambios de turno

  • entre 6 y 7 de la mañana

  • entre 14 y 15 de la tarde

  • entre 22 y 23 de la noche


En cuanto a su duración, se tiende a realizar ciclos cortos, con una duración máxima de 3 noches, ya que parecen afectar en menor medida a los ciclos circadianos.


Adaptación de un artículo de M.A. Alvariño, Diplomado en Enfermería y Técnico en Prevención de Riesgos Laborales


 


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