¡Hola a tod@s!
Estos últimos días he estado planeando y pensando en esta guía. He creído que sería buena para todos, tanto como para los que tienen experiencia, como para los que no. Es un tema muy extenso y complejo, pero he intentado hacerlo lo mejor posible, la verdad que no ha sido fácil.
En esta guía intentaré analizar los factores que influyen en la comunicación con los pasajeros y con nuestros compañeros, tanto factores personales como profesionales así como la manera de tratar ciertas situaciones que se pueden dar a bordo, para ello mencionaré las herramientas que tenemos a nuestra disposición.
Antes de empezar creo que deberíamos tener en cuenta lo siguiente:
CONSIDERACIONES PREVIAS
ATENCION AL CLIENTE
Todo cliente / pasajero tiene unas expectativas iniciales sobre el servicio / las prestaciones que va a recibir. Igual que cuando compramos un producto, esperamos que dicho producto tenga una finalidad y nos preste un servicio.
Lo que inicialmente (a grosso modo) pueden esperar los pasajeros / clientes cuando suben a bordo es:
Sobre cómo podemos facilitar eso y más, y qué medios tenemos a nuestro alcance hablaré más adelante.
Las motivaciones de los pasajeros pueden ser muy diversas, puede ser un viaje de negocios, de vacaciones, para reunirse con sus seres queridos… Es decir, las motivaciones y las expectativas pueden ser muy diversas. Puede ser “un simple viaje” o un “viaje especial”. Para una persona puede ser la primera vez que una persona vuela o puede haber volado 1.000 veces.
Nosotros “siempre estamos en el avión” pero nuestros pasajeros siempre son nuevos. Por lo tanto, todos ellos tienen unas expectativas iniciales / finales, para algunos pueden ser positivas o para otros negativas (porque su anterior experiencia no haya sido del todo satisfactoria) pero nosotros siempre somos determinantes en lo que finalmente reciben y perciben de nosotros.
Esos condicionantes negativos también pueden influir sobre nosotros.
Por ejemplo: a la ida puede que nuestro vuelo no haya sido tan grato como esperábamos, pero deberíamos ser capaces de aislar esos condicionantes negativos y no dejar que influyan en nuestra manera de actuar, debemos pensar en lo que proyectamos.
Siempre me ha gustado desde la primera vez que volé el slogan de una compañía que dice: “Hacemos del cielo el mejor lugar de la tierra”.
Las compañías ponen a nuestro alcance una serie de medios para que nosotros facilitemos todos esos servicios, es lo que podemos denominar como calidad programada.
Lo que el cliente recibe / percibe finalmente es la calidad resultante.
La calidad resultante es la suma de la calidad esperada y la calidad programada. Pero nosotros, como he mencionado, somos determinantes en dicha operación. En numerosas ocasiones no son los medios que tenemos y lo que ofrecemos lo que determina la calidad resultante sino cómo los ofrecemos.
¿Cuándo ofrecemos un excelente servicio al cliente?
Cuando superamos las expectativas finales del cliente. Mostrando empatía, interés y anticipándonos en la medida de lo posible a las necesidades del cliente, siendo detallistas siempre que podamos.
Cuando mostramos a los clientes que para nosotros es importante tenerlos a bordo. Cuando además de ofrecer un servicio, orientamos y asesoramos. Cuando mostramos cercanía / proximidad con naturalidad pero a la vez profesionalidad, cuando somos sinceros y mostramos que volamos porque nos gusta. Básicamente cuando tratamos a los demás como nos gustaría que nos tratasen a nosotros.
¿Cuáles son las expectativas del cliente y qué habilidades debemos desarrollar?
Expectativas Cliente
Habilidades a desarrollar
Es lo mismo que nosotros buscamos muchas veces cuando somos usuarios de un producto / servicio. Una mala atención viene cuando percibimos que no nos muestran atención, cuando percibimos que se desentienden un poco de nosotros, que no nos asesoran como nosotros esperábamos o cuando se pasan la pelota cuando tenemos un problema.
MEDIOS A NUESTRO ALCANCE. LA COMUNICACIÓN. HABILIDADES A DESARROLLAR
CONOCER – SER - ACTUAR
Todos nosotros tenemos unos conocimientos, unas actitudes y unas habilidades propias. Todos los conocimientos que tenemos deben ser la base, tenemos una formación y además día a día sumamos experiencia que se añade a esa base.
Tenemos unas actitudes, constituidas por nuestra manera de ser, como personas y como profesionales y tenemos unas habilidades, un “savoir faire”.
Cada uno somos de una manera diferente, nos expresamos de diferente manera, somos más o menos proclives a sonreír e interactuamos de una manera diferente. Y no se puede pretender robotizar o estandarizar nuestra manera de actuar, debemos ser capaces de auto-analizarnos continuamente y repasar nuestras acciones, tanto las buenas como las malas para saber qué habilidades comunicativas y personales podemos adquirir o mejorar.
Para saber qué cosas no nos gustan, qué cosas nos pueden poner nerviosos o que cosas nos pueden afectar negativamente.
CONCIENCIA SITUACIONAL
La conciencia situacional es algo tremendamente importante. Aquí copio una definición: "la conciencia situacional es la percepción de los elementos en el entorno existentes en un volumen de tiempo y espacio, la comprensión de su significado, y la proyección de su estatus en el futuro cercano”.
Es decir, en cada momento tenemos que ser conscientes de qué es lo que nos rodea, en qué medio y en qué circunstancias estamos, quién está enfrente y quién está al lado nuestro.
Por así decirlo tenemos que pensar en cuatro dimensiones o, por poner un ejemplo paralelo, imaginemos que vamos caminando por la acera: tenemos que observar por dónde caminamos, quién viene enfrente nuestro caminando y quién puede venir detrás nuestro para poder cederle el paso.
Es decir, cuáles son las circunstancias de nuestra actuación, quién es nuestro interlocutor, con quién estamos hablando y quién está al lado nuestro (pasajeros / compañeros) y en qué medio nos desenvolvemos.
COMPONENTES NO VERBALES DE LA COMUNICACIÓN: LA SONRISA, LA MIRADA…
La comunicación es un acto bidireccional, no existe sino hay un emisor y un receptor. Como he mencionado antes sólo un 7% de la comunicación lo constituye el lenguaje verbal.
Los factores determinantes de la comunicación no verbal son:
La sonrisa. Debe ser algo que nazca de nosotros, nunca debe ser un gesto forzado sino que debe ser algo auténtico, una sonrisa transmite mucho de nosotros y de las situación que vivimos, transmite felicidad, que estamos a gusto y a su vez es algo contagioso, transmite tranquilidad.
La mirada. Puede ser positiva o negativa, “hay miradas que matan”, por ejemplo. Como también he mencionado, siempre hay que fijar contacto visual con los pasajeros, es una manera de personalizar y en cierta medida también nos puede facilitar mucha información.
Si no miramos a nuestros pasajeros, en ese momento perdemos la oportunidad de un primer contacto.
Como dicen: “la mirada es el espejo del alma” y regula muchas veces la comunicación. Si no miramos a los pasajeros pueden pensar que no estamos prestando atención a lo que nos están comentando, o cuando rehuimos la mirada pueden pensar que no dominamos la situación o que estamos nerviosos.
Los gestos y las posturas. Vienen de la mano en muchas ocasiones. Hay determinadas posturas que denotan interés y otras que no, creo que todos los sabemos. Si recibimos a los pasajeros apoyados pasivamente sobre algo demostramos de entrada poco intereses. Una falta de movimiento puede denotar pasotismo y puede ser una barrera comunicativa como estar de brazos cruzados o un exceso de movimiento puede denotar nerviosismo.
En la medida de lo posible, en el avión hay que intentar caminar con suavidad. Por ejemplo, cuando duermen los pasajeros, ya que se nota perfectamente cuando alguien pasa a tu lado.
Por ende, debemos evitar todo gesto que pueda sugerir agresividad o un exceso de proximidad con los pasajeros. En este sentido hay que evitar tocar a los pasajeros, sobre todo en una situación conflictiva ya que pueden considerarlo una invasión de su espacio.La Voz. El tono de voz es algo también de suma importancia, debería ser una voz que: tranquilice (reposada, controlada), persuada (entusiasta, espontanea) y una voz que explique (clara y segura). Nuestra voz es el vehículo por el cual se transmiten las palabras, un tono adecuado demuestra intereses y profesionalidad, es algo que todos sabemos interpretar.
El silencio. Puede ser una herramienta positiva o negativa. El silencio es parte de una escucha activa, no olvidemos que a veces también “el que calla, otorga”, o puede significar “te estoy dejando tiempo para reconsiderar”.
Todos estos factores son determinantes en una primera toma de contacto con los pasajeros, recordemos: contacto visual, entonación adecuada, sonrisa, postura adecuada, distancia y espacio adecuados.
LA COMUNICACIÓN. HABILIDADES A DESARROLLAR
ESCUCHA ACTIVA:
Debemos siempre “oír, interpretar y responder”.
Es decir atender y concentrarnos en lo que nos dicen, para así poder interpretarlo de la manera más adecuada y dar una respuesta conveniente. También debemos fijarnos en los gestos y los aspectos no verbales que transmite nuestro interlocutor.
Debemos obtener un significado final de la información que recibimos, por lo tanto antes de hablar debemos, en la medida de los posible, estructurar mentalmente nuestras ideas, pero evitando divagar.
Siempre debemos intentar empatizar en la medida de lo posible y mantener la mirada de la persona que nos está hablando, ya hemos hablado de esto.
Al igual que debemos mantener una postura y una distancia con nuestro interlocutor adecuadas, si nuestro interlocutor está sentado podemos inclinarnos para hablar “a su misma altura” esto denotará que estamos escuchando activamente.
Debemos siempre mantener nuestra objetividad y mantener una actitud acrítica, no crítica, no prejuzgando de antemano a la persona.
Siempre intentaremos en la medida de lo posible hablar al mismo nivel de la persona evitando usar jerga profesional por ejemplo o términos que desconozca nuestro interlocutor. Por ejemplo, todo lo concerniente a material del avión o a la jerga aeronáutica.
Demostraremos seguridad y conocimiento de lo que estamos hablando, seguridad en uno mismo y rigor profesional. Ante todo somos responsables.
A EVITAR:
CONFLICTOS, QUEJAS Y RECLAMACIONES
En algunas circunstancias el conflicto siempre está latente, debemos ser conscientes de que en determinados momentos debemos extremar las precauciones si no queremos que se nos arme una buena a bordo.
¿Qué hacer ante la aparición de un conflicto, queja o reclamación a bordo?
Con esto termina esta guía, el tema es muy extenso y a veces es difícil estructurarlo, pero creo que con todo esto se puede obtener una primera visión.
Espero que haya sido de ayuda e igualmente espero vuestras opiniones, experiencias, sugerencias o modificaciones. Gracias por vuestra atención.
¡Felices vuelos para los que los disfrutan, suerte y paciencia a tod@s!